Salida de Agarre

La salida de agarre fue muy popular en los años 1970 (véase figura 2).

Figura 2 (Click para ampliar)

Hoy dia se utiliza menos, pero sigue siendo frecuente. Carece de la potencia de la salida convencional, pero el nadador lo compensa aprovechando al maximo la velocidad de puesta en marcha.
Antes de la señal de salida, se inclina el cuerpo con los dedos de los pies curvados sobre el bloque de salida o el borde de la piscina. Se flexionan las rodillas una vez más para agarrarse con los dedos al bloque; el ángulo de las rodillas será de unos 120 grados. El peso del cuerpo estará apoyado en las plantas de los pies.
A la señal de salida, se flexionan los codos y luego se extienden los hombros enderezando los codos. Se toma aire para luego expulsarlo violentamente con el primer movimiento. Al mismo tiempo, empujando con los brazos e inclinándose hacia delante, se desplaza el peso hacia delante de la posiciOn inicial. Todo ello se realiza casi de modo instantaneo, ya que se trata de zambullirse lo más rápidamente posible, lo que se consigue antes que en la salida convencional. El corto radio de giro y la situaciOn más baja del centro de gravedad hacen que el cuerpo entre antes en el agua.
La siguiente fase consiste en levantar los brazos por encima de la cabeza, enderezando la columna. Todo el cuerpo se desplaza siguiendo una curva ascendente hasta que las piernas quedan alineadas con el tronco. El cuerpo se extiende asi hacia delante con toda potencia al desplazarse el momento y los dedos son los primeros en entrar en el agua. El ángulo de entrada en el agua es de 10 a 15°.
Esta salida, como la básica, es fácil de practicar y puede realizarse en los entrenamientos normales, ya que no requiere bloques de salida. Basta el borde de la piscina para adquirir práctica.

Compartir