Salida de Espalda

Las normas de la salida de espalda requieren que la cabeza del nadador rompa la superficie del agua a 15 metros de distancia. Esto permite ampliar la salida deslizandose con varias patadas potentes de mariposa debajo del agua.

Salida de espalda (Click para ampliar)

Una vez más, la salida de espalda se puede practicar solo, sin bloque de salida –aunque con bloque es más efectiva–. Se empieza agarrándose al asa del bloque de salida. El nadador se coloca mirando hacia el borde, con las manos rodeando el asa por encima, una a cada lado, y los brazos alineados con los hombros. Los hombros deben quedar bajo la superficie del agua; se flexionan las rodillas de forma que los pies curvados apoyen en la pared de la piscina con las plantas y los dedos en contacto con la pared. Los pies estarán separados unos 10 cm.
Se toma aire, preparándose para soltarlo con fuerza. A la orden "preparados", se flexionan los codos y se lleva la barbilla hacia el borde, como un resorte listo para saltar. La acción de acercar la barbilla al borde hace que se saque del agua la parte superior del cuerpo. La barbilla queda ahora a unos 10 cm del bloque de salida. A la señal de salida, se lleva la cabeza hacia arriba y hacia atrás, estirando las piernas y presionando con los pies en la pared.
Simultáneamente, se empuja con los brazos hacia abajo y hacia dentro. Los hombros –que han estado curvados hasta ahora– se arquean al tiempo que rotan hacia atrás junto con la cabeza. Se sueltan los brazos, que se mueven rápidamente hacia delante y, girando lateralmente en linea con los hombros, quedan por delante de la cabeza. La espalda no llega a arquearse demasiado gracias a los musculos externos y oblicuos del abdomen.
Los brazos terminan su movimiento de giro reuniéndose delante de la cabeza, al tiempo que se estiran los dedos de los pies, enderezando las piernas. Se trata de cortar la superficie del agua en una curva parabólica, para que el cuerpo quede en posición para deslizarse, ampliando el movimiento con unas patadas de delfín.


Consejos para la Zambullida
  • evitar levantar demasiado los brazos en el aire impulsandose excesivamente hacia arriba
  • mantener siempre la cabeza agachada
  • girar los brazos con fuerza y de forma controlada para lograr una buena transferencia de impulso
  • tratar de cortar la superficie del agua con las manos y evitar la fricción de la superficie al tocarla con el torso.


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