Tipos de instalaciones apropiadas

Las autoridades encargadas de piscinas son cada vez más conscientes de la necesidad de la natación para la puesta en forma entre los adultos. Actualmente se reservan calles a ciertas horas o piscinas enteras para natación de use Libre, aunque, lamentablemente, en otras piscinas solamente se hacen reservas a petición de los clientes.
La piscina ideal es la de 25 metros, que ofrece la posibilidad de descansar con regularidad. Si es más larga puede resultar cansada al principio para personas que de-seen ponerse en forma. Se deben evitar las piscinas que presenten deficiencias en las instalaciones de duchas, lavado de pies y aseos —eso denota una falta de atención que bien pudiera darse igualmente en el cuidado del agua de la piscina—. Se evitarán asimismo aquellas piscinas en las que se observe falta de disciplina entre los nadadores que utilizan las calles o en las que no se guarde la debida cortesía en las calles.
La mayoría de las piscinas mantienen la temperatura exterior ligeramente más alta que la del agua. Es preferible evitar aquellas piscinas que tengan el agua a temperatura excesivamente alta, ya que la natación prolongada puede resultar muy incómoda en ellas.

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