Estilo Espalda

El estilo libre de espalda o crol de espalda, se presentó en los Juegos Olímpicos de 1904, ratificando así la importancia que había adquirido como estilo de natación en la década de 1890. Hoy día sigue siendo un estilo importante, aunque ha cambiado considerablemente la forma en que se practica. Actualmente, los mejores nadadores de espalda refuerzan la patada y llevan los brazos hacia atrás, por detrás de la cabeza, para incrementar el alcance del impulso. Para conseguirlo es importante rotar los hombros manteniendo la cabeza y el eje vertical central del cuerpo lo más quietos posible.
Nadar de espalda es parecido a remar en un bote. Las manos empiezan a empujar desde una posición situada delante de la cabeza, con el brazo extendido. Tiran hasta "fijarse" en el agua casi en línea con los hombros y entonces empujan el cuerpo hasta la posición fijada. Esta acción se repite en cada movimiento de brazos.
Al igual que en el crol, las piernas pueden dar patadas a un ritmo de seis, cuatro o dos golpes con un movimiento cruzado para cada ciclo de brazos. Una vez más, la versión de "sprint" del estilo espalda suele incluir una patada de seis golpes, mientras que si el nadador desea conservar la energía, deberá dar dos golpes por brazada. Para nadar bien de espalda, hay que recordar mantener la cabeza tan quieta como si se quisiera mantener un vaso de agua en equilibrio sobre ella mientras se dan las brazadas.

Claves Técnicas

Posición del cuerpo


  • Mantener la cabeza firme durante la brazada.
  • Hundir levemente la barbilla en el pecho para que el agua no pase sobre la frente hacia la cara.
  • Los brazos entran entre la 1h y las 2h y entre las 10h y las 11h.
  • Procurar mantener las caderas razonablemente elevadas.
  • El nivel del agua deberá quedar por debajo de la barbilla y justo por encima de las orejas.

Brazos


  • Elevar los hombros antes de recobrar los brazos por encima del agua.
  • Dirigir el recobro con el meñique; la mano deberá entrar en el agua empezando por ese dedo.
  • Mantener los brazos rectos durante el recobro.
  • Acelerar la mano al final del impulso empujándola hacia los pies.
  • Antes de empujar, subir el brazo 35-50 cm por detrás de la cabeza.
  • El impulso debe dibujar una "S" alargada.

Piernas


  • Mantener las piernas debajo del agua.
  • Relajar los pies, pero con los dedos estirados al final de la patada hacia arriba.
  • Las rodillas deberán mantenerse rectas en la patada hacia arriba y flexionadas en el recobro de la pierna.
  • Las piernas actúan como agentes de equilibrio y de propulsión mediante una serie de patadas cortas y rápidas.


Secuencia de brazada en Espalda

Problemas Frecuentes

Brazos

Problema: con los brazos se lleva agua a la cara al pasarlos sobre el agua en el recobro.
Solución: dirigir el recobro con el meñique y girar la palma de la mano ligeramente hacia fuera al sacar la mano del agua. Así la superficie queda "limpia" al pasar el brazo.
Problema: en el impulso, las piernas parecen moverse de lado en lugar de verticalmente.
Solución: cuando el brazo está nivelado con el hombro durante el impulso, empujar con la mano directamente hacia los pies.

Respiración

Problema: la cabeza parece girar de lado metiéndose en el agua.
Solución: recordar mantener quieto el eje central. Se consigue fijando la vista en un punto del techo.

Piernas

Problema: las piernas se cansan rápidamente.
Solución: no se debe reducir la fuerza de la patada, sino concentrarse en espirar una o dos veces en cada ciclo de brazada. La mayoría de los nadadores inspiran al mover un brazo y espiran al mover el otro. Es conveniente expulsar el dióxido de carbono de los pulmones.
Problema: la patada carece de fuerza.
Solución: concentrarse en estirar los dedos de los pies al patear hacia arriba, de forma que la pierna quede recta al final de la patada. Mantener también las rodillas bajo la superficie.

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