La Natación y sus Componentes Técnicos

Muchos nadadores que desean mantenerse en forma también quieren nadar técnicamente bien. El programa de entrenamiento ayuda a propulsarse en el agua con mayor eficiencia, por lo general corrigiendo errores naturalmente y generando esquemas neuromusculares adecuados en las brazadas.
Ya se nade para la puesta en forma, con el propósito de aprovechar al máximo el tiempo pasado en la piscina, o bien se desee entrenar con vistas a una carrera o una competición, se deben tener en cuenta los siguientes elementos técnicos además de los componentes de la puesta en forma antes citados.

Capacidad de flotar


Tres factores afectan a la capacidad de flotar: la cantidad de aire en los pulmones, la composición del cuerpo y la distribución de la grasa corporal —lo que contribuye a la forma cuando se está nadando.
Composición corporal
La composición del cuerpo es la proporción de grasa frente a tejidos no grasos —músculos, órganos, sangre y huesos.

  • En natación, la composición corporal contribuye a determinar la capacidad de flotar, que a su vez influye en la capacidad de enfrentarse a las fuerzas de resistencia del agua —es decir, en la capacidad de nadar—. Los nadadores suelen tener un menor porcentaje de grasa corporal y una mayor proporción de tejido no graso que las personas que desarrollan menos actividad física. Ahora bien, hombres y mujeres tienen diferente cantidad de grasa corporal, lo que también influye en su flotación.

Forma del cuerpo


La forma del cuerpo es la silueta general y la distribución de grasa y tejido no graso en cada individuo.

  • Como la forma del cuerpo varía con cada brazada, se presenta una forma distinta en el agua en cada momento del ciclo de brazada. Teniendo esto presente, la forma general del cuerpo influye por tanto en la eficiencia con que el cuerpo se desplaza en el agua.

Equilibrio


El equilibrio depende de la capacidad del nadador para situar eficazmente su centro de gravedad en el agua y minimizar los movimientos no deseados. La importancia primordial del equilibrio reside en que contribuye a la estabilidad durante la natación y aumenta la eficiencia de cada brazada y de cada movimiento propulsivo.

Propulsión


Es la capacidad del nadador para superar y enfrentarse a las propiedades de resistencia del agua, propulsándose hacia delante.

Coordinación


La sincronización determina la capacidad del nadador para que sus brazadas le propulsen de forma continua. Si se sincronizan debidamente todos los movimientos de una brazada, la propulsión en el agua será más efectiva.

Hidrodinámica


La hidrodinámica es la capacidad del nadador para ejecutar una serie de acciones con el fin de lograr una posición del cuerpo que reduzca la resistencia del agua y aproveche al máximo la propulsión. Consiste generalmente en una serie de flexiones, extensiones y movimientos angulares de brazos y piernas que responden a la dirección y velocidad del flujo de la corriente del agua.

Reacción


Es la capacidad del nadador de responder a un estímulo externo. Entre los ejemplos se cuenta la velocidad de zambullirse al oír la señal de salida, o de acelerar rápidamente durante una competición para responder a las exigencias de la carrera.

"Sensaciones"


Se ha tratado sin éxito de definir esta cualidad, valiosa para un nadador. Engloba todos aquellos factores intangibles que pone en juego un individuo al nadar cierta distancia. Algunos de esos factores son innatos, pero otros pueden adquirirse. La eficiencia con que se conjuguen influye directamente sobre la velocidad y la capacidad de superar la resistencia del agua. Una parte integrante de esas "sensaciones" es la capacidad del nadador de "empujar" con eficiencia hasta la siguiente fase de propulsión de una brazada, aunque también es importante la capacidad de generar el impulso hacia arriba.

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