Un Lugar en la Agenda para la Natación

El primer gran problema es superar la inercia. La vida moderna es cómoda y cuesta trabajo romper la rutina. Hay que mostrarse positivo. Una vez que se ha tornado la determinación de cuidar la forma física, se deben prever una o dos horas de natación en la semana laboral.
Es preferible planificar las sesiones con un mes de antelación y atenerse al programa. Hay que reconocer que no se alcanza un nivel de forma sin esfuerzo. El propósito de este libro es guiar al lector en las distintas etapas necesarias para alcanzar un nivel de forma física razonable, superando las incomodidades paso a paso.
Al planificar la natación, se evitarán aquellos días en que ya se ejerzan otras actividades físicas, en que existan compromisos familiares o se disponga de poco tiempo. Por ejemplo, si se programa nadar durante una hora, se debe nadar una hora entera —no 45 minutos porque hay que secarse el pelo, ponerse el traje y volver a la oficina para una reunión importante.
Se debe comprobar con los empleados de la piscina el horario de natación "por canes". En las piscinas se utilizan distintos nombres para la natación de adultos, desde "ejercicios acuáticos" hasta "aqua fitness"; hay que conocer las horas en que la piscina está razonablemente tranquila y si existe un grupo de nadadores adultos que se reúna con regularidad. Con estas consultas se averigua al mismo tiempo si la dirección de la piscina es favorable a la natación para use libre de adultos. Se puede entonces programar el horario de natación de todo el mes. Siempre hay que fijarse metas a largo plazo, teniendo en cuenta que los beneficios del programa de natación no se van a notar hasta transcurridos unos meses. Para más información sobre la planificación de las sesiones de natación.

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