Giro de Crol

El giro de voltereta ha sustituido poco a poco a las demás formas de giro del estilo libre.

Giro de Crol (Click para ampliar)

La mayor velocidad y la mejor position del cuerpo que ofrece al finalizar han hecho que se abandonaran otros giros. ¿Como se aprende? Lo mejor es situarse en el extremo menos profundo de la piscina, solo, con poca gente alrededor.
Se empieza con el cuerpo horizontal, en linea con la superficie del agua. Se hunde la barbilla en el pecho y, al mismo tiempo que se mete la cara en el agua, se impulsa fuerte con las manos en un movimiento de 180º, en linea con los hombros. Las manos empiezan por dirigirse hacia abajo, hacia el fondo de la piscina, estiradas por delante de los hombros, y terminan con el dorso orientado hacia el techo. Además de los movimientos de barbilla y manos, se flexionan las rodillas hasta el estomago para ayudar al movimiento de rotación.
Con un poco de práctica, se observa que se puede girar el cuerpo en torno a sus ejes central y vertical hasta volver a la posición inicial. Antes de dominar el movimiento, entra agua por la nariz. Para contrarrestarlo se avanza el labio inferior soplando aire hacia las fosas nasales para crear una bolsa de aire.
Cuando se domina la técnica, se incorpora el giro al nado. Se debe nadar muy despacio con movimiento de braza en los brazos y patada de crol, hacia la pared de la piscina. Cuando quede una brazada para llegar, se realiza el giro. Tras unas cuantas pruebas y errores, se observa que una vez ha rotado el cuerpo, los talones quedan contra la pared. En cuanto se note el contacto, se toma impulso en ella con las manos por delante de la cabeza.
Lo siguiente, para perfeccionar la técnica, es realizar el giro de la misma manera pero girando los pies 180º en la pared. De esta forma todo el cuerpo quedará de frente al fondo de la piscina durante el deslizamiento.
Cuando se haya adquirido seguridad, se puede realizar todo el movimiento acerandose a la pared a crol en lugar de a braza. Cuando la mano que vaya por delante toque la pared, se vuelve la palma hacia ésta de forma que el antebrazo apoye en ella, en diagonal hacia el fondo de la piscina. En esta fase inicial, se puede fijar el antebrazo en la pared y ayudarse de él para la rotación inicial cuando se mete la barbilla en el pecho.

Compartir