Salida Convencional

La mayoria de los nadadores saben tirarse de cabeza, pero conviene repasar la técnica básica (véase figura 1).


Figura 1 (Click para ampliar

La zambullida básica se realiza con los dedos de los pies curvados sobre el borde de la piscina y los pies alineados con las caderas. Las rodillas se dirigen hacia el frente y están flexionadas unos 140 grados. Se fijan los ojos en el agua en el punto que se encuentra debajo de la cara y se inclina el cuerpo ligeramente hacia delante de forma que el centro de gravedad del cuerpo quede en la perpendicular de los pies. Los hombros estarán curvados y los brazos colocados en diagonal, alineados con los hombros, quedando las manos delante de la cabeza.
A la señal de salida, se balancean los brazos hacia atrás del cuerpo, más o menos en linea con los hombros. Cuando el centro de gravedad quede ligeramente por delante de las caderas, se balancean los brazos hacia delante. Se empuja con los pies para separarlos del suelo y se extienden las rodillas. Ahora, manteniendo la cabeza baja, se estiran los brazos de forma que las manos queden delante de la cabeza. El cuerpo se proyecta ahora en linea recta, con la cabeza entre los brazos y los dedos bien estirados. Las orejas quedan protegidas por el interior de los brazos y se juntan ahora los dedos.
Cuando el cuerpo entra en contacto con el agua, hay que tratar de hacer "un agujero" con la cabeza. Los dedos cortan el agua y el cuerpo estirado también la corta, paralelo a la superficie y a 1 metro de ella aproximadamente. El buceo se hace más lento quedando a la velocidad de natación y entonces o bien se hace patada primero e inmediatamente después se mueven los brazos, o bien se inician la patada y brazada al mismo tiempo.

La posición inicial de salida puede ser con las manos por delante o bien por (detrás de la espalda, dependiendo de lo que resulte más cómodo al nadador.)

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